Acerca de Saokma

Una vez graduada del colegio y arrancada la que sería mi carrera y misión personal, un grupo de amigas y yo decidimos crear una sociedad literaria. Cada una inventaríamos un nombre que nos represente, una entidad que dé la cara y sirva de denominación para el alma de cada una. Siempre he sido buena para la investigación y me encantan los nombres extraños así que, haciendo un juego de palabras, se me ocurrió llamarme “Saokma”.

El nombre está compuesto por tres palabras que me identifican: “Sa” viene del sauce llorón, mi árbol de nacimiento según la mitología celta – “Ok” es un sonido que me remite a los orcos del Señor de los Anillos y “Ma” son las iniciales de mi nombre de bautizo católico: Mónica Aguilar (sí, mi alma está prometida al Dios de la luz).

Al inicio de mi carrera en fotografía también empecé a sentir que las ideas para crear fotos no eran mías si no que venían de una fuente externa a mí. Pensaba, es fácil ser fotógrafo/a en un país como este – sobretodo si te vas a dedicar al paisaje – es cuestión de tener paciencia, esperar y, con los suficientes conocimientos sobre la cámara y unas técnicas – haces click.  El paisaje te lo permite, la vida te lo permite y, en ese sentido, sólo hay que agradecer por lo que la vida te regala.

Pasaron los años y la vida me trajo muchas satisfacciones. Terminé mi carrera, trabajé desde antes de finalizarla para costearla y continué trabajando para pagar las deudas por ella.  En el camino laboral encontré muchos buenos clientes, amigos y compañeros de trabajo. Me divertí pero también sentía que algo no estaba bien. 

Ahora he enfocado mi vida hacia la escucha constante de esa fuente de donde vienen las ideas.  No puedo hacer otra cosa. Este portal me permite mostrar lo que esas voces me cuentan. Gracias por leer y mirar lo que tienen que decir.


Mónica Aguilar Villamarín es diseñadora fotográfica residente en Quito (1983). Mi búsqueda artística es el resultado de la exploración de mi propio inconsciente. Mi camino en la meditación lo transito desde el 2005 y no me ha dejado desde entonces. Considero que la fotografía es una puerta de luz, una forma de burlar a la muerte. La cámara me permite comunicar mi percepción del mundo, graficar lo que puedo pensar y sentir, es mi propia máquina del tiempo que no me deja olvidar ni desaparecer.

En el campo formal, soy diseñadora fotográfica graduada del Instituto Metropolitano de Diseño en 2005 en Quito, Ecuador. He recibido varios cursos de publicidad, diseño multimedia, diseño web, incluyendo una beca otorgada por el Gobierno de la India en 2013. Trabajo desde el 2003 en fotografía comercial, diseño gráfico, editorial, web y comunicación para varias empresas nacionales e internacionales. Mi especialidad es la fotografía de viaje, producto y, últimamente, el Fine Art. 

Actualmente trabajo en conjunto con mi esposo en proyectos independientes tanto personales como para clientes bajo nuestra firma: Adarast Timeless Imagery, cuyo lema es “Aquello que enfocas, cobra más fuerza”.